lunes, 7 de noviembre de 2016

Alicia Vilches: ganadora del V Concurso de Microrrelatos, categoría de 12/16 años



¿Cómo conociste nuestro concurso?

La verdad es que vi las bases del concurso en la página web escritores.org. Como me parece muy interesante escribir microrrelatos y empezar por una línea predeterminada me parecía un reto, finalmente, me animé a participar.


¿Por qué te gusta escribir microrrelatos?

Me encanta la escritura de microrrelatos porque es una forma muy sintética de expresar una acción, una situación determinada. Tienes que tener la capacidad de transmitir emoción con tan sólo unas pocas líneas.


¿Sueles escribir otros géneros literarios, como poesía o novela?

Por lo general, pequeños relatos, aun no sé si empezaré a escribir alguna obra de más extensión, ya que me gustaría esperar un tiempo hasta forjar un argumento que verdaderamente me anime a tomar ese camino.

Recomiéndanos un libro que te haya gustado

Sinceramente es difícil recomendar uno concreto, pero a libros tales como Las zapatillas de ballet (Noel Streatfeild) o The Story of an African Farm (Olive Schreiner) nunca los olvidaré.


¿Qué otras aficiones tienes?

Dentro de mis aficiones, me gusta muchísimo la música, el dibujo y las ciencias, además de la literatura, por supuesto. Son artes que siempre me ha parecido maravilloso conocer.


AQUELLOS INSTANTES PERDIDOS


El suceso ha sido extraordinario… Ahora recuerdo que aquella misteriosa frase siempre la pronunciaba mi abuela en la pequeña biblioteca. Intentaba en vano que aquel niño que observaba el exterior desde su ventana, despreciando aquel paraje en el que tantas horas habría de pasar, compartiese aunque fuese por un instante su amor por aquellos libros, sonriera aunque fuese con una sonrisa efímera a alguno de los relatos que incluso llegaba a escribir para él.


En esas horas en las cuales aborrecía a mis compañeros enemigos, no estoy seguro si era mi mente la que se negaba a leer o si por el contrario no era más que una ingrata desconsideración la que emanaba del lugar en el que debía de encontrarse mi imaginación extinta. Por tanto, como tampoco podía viajar hacia aquella época ya pasada para descubrirlo, me decidí a reencontrarme, tras años y años de distanciamiento, con el que había sido mi hogar de infancia. Repentinamente, al llegar y observar el abandono, afloraron dos lágrimas arrepentidas de mis ojos, que susurraron más allá de la desolada ventana: “aquellos instantes contigo, ahora sé que aquellos fueron los verdaderos sucesos extraordinarios, abuela”.



1 comentario: