viernes, 30 de septiembre de 2016

Entre las praderas de hierba azul


Celebramos el Día Internacional de la Música proponiendo un estilo musical que nos encanta: 
el bluegrass ¡¡a disfrutar!!




En Kentucky no sólo hay pollo rebozado.  Allí crece una hierba de color similar al azul, algo tan peculiar que fue utilizado para dar nombre a un emblemático grupo musical de la zona, los Blue Grass Boys. Seguramente no os suenen de nada, pero su líder, Bill Monroe, se considera el padre del bluegrass.

Si tampoco sabéis qué es el bluegrass, os diré que es un estilo musical que se engloba dentro del country y que se suele tocar con violín, guitarra, mandolina, banjo, bajo y dobro. Otra característica del bluegrass tradicional es la existencia de un trío de voces que realizan una singular armonía, donde destaca la voz más aguda. Lo bonito de esta música es que no hay protagonismo de ningún instrumento sobre otro, cada uno tiene su momento de gloria mientras los demás le arropan. Observar el siguiente vídeo, donde las mayores figuras del bluegrass tocan juntas y cada ego con su espacio. Esas cosas sólo pasan en el bluegrass.




La vitalidad de su música contagia a cualquiera, ya que sus raíces provienen de la música que trajeron los emigrantes irlandeses, escoceses o ingleses para acompañar sus bailes, lo que se suele llamar el old-time, a lo que hay que añadir influencias del jazz y el blues.
Quizás por esas cualidades de vitalidad y energía, el bluegrass es capaz de traspasar fronteras y grupos de todas las nacionalidades de una u otra manera se han dejado empapar de este sonido. España no es una excepción.
Tenemos desde los grupos más puristas, como los mallorquines Pilgrims, pasando por extrañas pero sorprendentes fusiones como la de los Hermanos Cubero, premio de Nueva Creación de Folclore Agapito Marazuela, que con guitarra y mandolina consiguen mezclar el bluegrass con el folk castellano de la Alcarria, dejándonos gratamente sorprendidos por su imagen y su sonido, hasta irnos de fiesta con el grupo maño Hillbilly Mongows, que con su particular humor versionan al ritmo del  bluegrass cualquier éxito pop que se les ocurra.
En un punto intermedio nos encontramos a los Mud candies, unos bilbaínos enamorados de los sonidos de la música americana que, uniendo bluegrass,  rockabilly y swing, dan un resultado magnífico.





Diferentes formas de entender un tipo de música vibrante como pocas, que no entiende de fronteras ni de acentos y que nos hace viajar con la imaginación por azules praderas a los pies de los Apalaches.



3 comentarios:

  1. Un artículo muy interesante.

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  2. Mud candies me han gustado mucho.

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  3. El video de los mejores artistas del bluegrass tocando juntos es, sencillamente, increíble. Una gozada para los oídos.
    Gracias por compartirlo.

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