viernes, 19 de septiembre de 2014

Manzur, o el ángel que tenía una sola ala

AM ANA


Título: Manzur, o el ángel que tenía una sola ala
Autor: Mónica Rodríguez; ilustraciones de Ignasi Blanch
Editorial: Anaya, 2014
Colección: Leer y pensar Selección

Sinopsis de la editorial
A Caeli, una isla que está en mitad de la nada, llega un día una barca con un ángel al que parece que le falta un ala. La llegada de semejante personaje a un lugar tan poco acostumbrado a recibir visitantes despierta la curiosidad de los habitantes. Pronto descubrirán que su nombre es Manzur, y que lo que porta en la espalda no está tan claro que sea un ala.





El autor

Mónica Rodríguez nació Oviedo y se licenció en Ciencias Físicas, especializada en Energía Nuclear. Trabajó en el Centro de Investigaciones Ciemat del Ministerio de Ciencia e Innovación hasta que decidió dedicarse exclusivamente a la literatura infantil y juvenil.  Ha recibido numerosos galardones por su trabajo, como  el Premio de Literatura Infantil Ciudad de Málaga en 2010 por La bicicleta de Selva, el Primer Premio en la XXX edición del Concurso Vila d’Ibi 2011 con La última función, y el XXII Premio Ala Delta 2011 con Diente de león.

Nuestro comentario

Leer este libro es saborear, oler y escuchar porque la autora nos transporta a una pequeña isla con forma de ala donde tan importante como los personajes es el propio ambiente que se respira. Los variopintos vecinos que la pueblan reaccionan de distintas maneras a la llegada de ese extraño joven que apareció en una barquita con su arpa al hombro: para don Jeremías, el párroco, es el ángel que tanto tiempo llevaba anunciando que llegaría con el fin de conseguir más feligreses; para las chicas del pueblo, sobre todo Jovita, la oportunidad de conocer un joven atractivo; para Hilda, la propietaria de la posada, el hijo que nunca tuvo; para el doctor Gualterio, el farero, su digno sucesor al cargo de tan importante tarea; para Octavio, obligado por sus beatos padres a estudiar la fauna de la isla, el descubrimiento de su amor a la música... Para todos ellos, Manzur es el símbolo de la persecución de un sueño, exista o no, que guíe nuestros pasos en la vida.

Este libro, en los ojos de un niño, es el relato de una bonita historia, con sus niños traviesos, las señoras un tanto alocadas, el fantasma bonachón  y el sabor en la boca de los exquisitos dulces de la isla, las coronas de gloria y los suspiros de ángel. Sin embargo, es mucho más; las reflexiones que hace el párroco Jeremías en el capítulo 19 son puro Descartes y el discurso de la alcaldesa Frida Colombina en la página 144, el más largo que ha pronunciado nunca, es poesía.


La voz del narrador nos va relatando los sucesos, fantásticos a veces, con un tono cercano y coloquial, en un lenguaje fácilmente comprensible por los lectores a los que va recomendado. Los abundantes diálogos proporcionan ritmo a la obra  pero la autora va añadiendo las descripciones adecuadamente para no dejarnos sin la información necesaria para su comprensión. Hay que destacar también las inconfundibles ilustraciones de Ignasi Blanch  que, con sus azules marineros, nos trasportan a la isla y nos muestran los momentos más representativos del relato. Además, el libro, como todos los de la colección "Leer y pensar", trae como anejo una guía de lectura que nos ayuda a realizar una lectura totalmente comprensiva de la obra.

Un libro para leer reposadamente, disfrutando de los olores de la isla y dejarse impregnar del carácter soñador y amable de Manzur. 

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