lunes, 1 de octubre de 2012

Anaconda y otros cuentos


Horacio Silvestre Quiroga Forteza nació en Salto (Uruguay) en 1878, donde su padre era Vice-Cónsul de Argentina. Su vida fue un ir y venir entre amores a mujeres muy jóvenes, abandonos, vida en la selva trabajando en su granja y magníficos trabajos literarios. Los suicidios y la muerte fueron habituales en su familia, suicidándose él mismo tras diagnosticarle una grave enfermedad en 1937.


"Seguidor de la escuela modernista fundada por Rubén Darío y obsesivo lector de Edgar Allan Poe y Guy de Maupassant, Quiroga se sintió atraído por temas que abarcaban los aspectos más extraños de la Naturaleza, a menudo teñidos de horror, enfermedad y sufrimiento para los seres humanos. Por otra parte se percibe en Quiroga la influencia del británico Rudyard Kipling cristalizada en los cuentos de animales. Es, sin duda, el autor de las piezas más terribles, brillantes y trascendentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX."

http://es.wikipedia.org/wiki/Horacio_Quiroga


N QUI ana
 Anaconda, la gran serpiente de la selva misionera, obedece leyes, por cierto, pero son las del mundo animal, no humano. Los congresos de serpientes, las relaciones jerárquicas entre flamingos y tigres, gavilanes y hormigas, fieras salvajes y animales domesticados, todo habla de una trama a la que el ser humano es ajeno, a menos de convertirse en presa. Y luego está la invención de un escenario único, de esa Misiones argentina donde Quiroga se instala como colono en 1910 y cuya mitología describe como ningún otro, viendo lo que el crítico Ángel Flores llamó la verdadera tierra y sus hombres, detrás de las apariencias.




Esta edición de Alcalá Grupo Editorial está ilustrada magistralmente por Miguel Carini





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