martes, 14 de agosto de 2012

Las nuevas crónicas de Canongate


Las Crónicas de Canongate son un compendio de narraciones que Walter Scott publicó entre 1827 y 1828 que giran en torno a Canongate, uno de los barrios más famosos de su Edimburgo natal. Aunque la obra fue concebida originalmente para hacer frente a una serie de deudas –curiosamente fue la primera obra de ficción que Walter Scott publicó con su propio nombre-, hoy está considerada como una pequeña joya dentro de la prolífica producción del célebre autor escocés.
En estas Crónicas de deliciosa y entretenida lectura, encontraremos elementos muy reconocibles de la literatura de Scott (el orgullo nacional, el anhelo de un lejano pasado heroico, la tragedia como fondo de la vida cotidiana) pero también otros (el sustrato urbano, la atención a las emociones de los individuos, la falta de épica de la civilización burguesa) que las alejan de sus narraciones más conocidas.



Un nativo de Edimburgo, caballero y pícaro, noble y rufián, de nombre Chrystal Croftangry, cuenta a un público que él siente cercano –como si estuviera en una taberna escocesa una noche de invierno alrededor de un fuego- una serie de historias que acontecen en su ciudad y en su país. El libro se va tejiendo como al modo de unas 1001 noches escocesas. De las historias que se nos cuentan, todas bastante amenas, destacan por su patetismo y fondo trágico “La viuda de las tierras altas” y “Los dos pastores”. Quizás el verdadero protagonista del libro, además de los hombres y mujeres de Escocia, sea el arte de contar historias interesantes, historias que parten de la anécdota local para llegar a tipos y verdades universales.






En la biblioteca, con signatura N SCO cro

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